Algunas personas están maduras a los 19 años y otras no lo son ni siquiera a los 40 años, entonces no puedo dar una edad cronológica. Sin embargo, un versículo en Génesis 2:24 revela algo importante: “Por esta causa dejará el nombre a su padre y madre, y se unirá a su mujer y serán una sola carne”.
Si tú no puedes dejar a tus padres, física, emocional y económicamente, cualquiera que sea la razón, entonces no estás listo para casarte. Esto no quiere decir que el joven tiene que haber comprado una casa con todos sus muebles antes de casarse. Casi siempre hay luchas y sacrificios financieros los primeros años.
Es preferible que la pareja recién casada viva en una choza humilde con pisos de tierra, en vez de vivir con los papás de uno. Por muy buenos que sean los padres, es imposible que haya dos familias (y dos cabezas) bajo el mismo techo sin tener conflictos fuertes.
La muchacha que siempre tiene que recurrir a mamá para que la ayude a resolver sus problemas, no está lista para casarse. Y el joven que tiene “mamitis”, que no puede hacer decisiones sin consultar con su mamá,’ tampoco está listo a casarse. Requiere madurez de parte de ambos.














