Por Dr. Marcelo Cubellun, Equipo de Bien Simple
Médico Psiquiatra
M.N. 69874
La envidia es un sentimiento negativo que, a pesar de ser experimentado por todos, es altamente autodestructivo para quien lo experimenta sin dominio. No caigas en la trampa de la envidia. Ten en cuenta estos tips y aprende a valorar lo que eres y lo que tienes.
Paso 1
Aceptación y reconocimiento. Si bien la envidia es un sentimiento que todos padecen en ocasiones, cuando se transforma en un sentimiento constante e insistente, algo no anda bien. Las comparaciones con otros que parecerían afortunados suelen ser frecuentes, pero los pensamientos negativos hacía ellos, no lo son. Cuando una persona te provoque envidia, analízala y acepta que un sentimiento negativo se está apoderando de ti. Reconocerlo es el primer paso para combatirlo.
Paso 2
Envidia: antes de preocuparte por padecerla, ocúpate en prevenirla. Estimula tu capacidad de ponerte en lugar del otro, no eres el centro del universo. Concéntrate en tener confianza en ti mismo y fortalece tu autoestima. No pretendas ser “otro” al que supuestamente le va mejor en la vida. Eres el protagonista de tus días, sólo tú puedes elegir la vida que quieres vivir y luchar por ella.
Paso 3
Aprende a valorar quien eres y lo que has conseguido. Una de los modos de caer en la trampa de la envidia consiste en la imposibilidad de valorarse a sí mismo o en hacerlo de manera negativa. Modifica el concepto que tienes de ti mismo. Si logras quererte tal cual eres, dejarás de querer ser como los otros. Además, tú forjas quién eres y puedes modificar aquello que no te agrade.
Paso 4
Dile adiós al negativismo: céntrate en los aspectos positivos de la realidad. El envidioso, generalmente, centra su atención y energía en los aspectos negativos de lo que le sucede y de quienes lo rodean. Este modo de proceder sólo logrará que la envidia se apodere de ti. Emplea tu energía para ver el lado positivo de las situaciones y de las personas y enfrenta el día con optimismo. Los acontecimientos son positivos o negativos de acuerdo al color del cristal con que los mires.
Paso 5
Nunca es tarde para cambiar. Independientemente de tu edad o de lo que hayas logrado en tu vida, nunca es tarde para introducir modificaciones que favorezcan tu destino. Deja de lamentarte y anímate a ser distinto.
Paso 6
Redirecciona tu energía. El envidioso, con frecuencia, se alegra de los fracasos ajenos o se angustia con los éxitos ajenos, concentrando su energía en lo ajeno y quitándola de sus propias acciones. Deja de ocuparte en vivir la vida de los demás y concéntrate en la tuya.
Importante
- El envidioso es un insatisfecho que, con frecuencia, no sabe que lo es. Mantente alerta a los sentimientos de envidia para poder reconocerlos y actuar en consecuencia.

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